viernes, 20 de agosto de 2010

EL SACO DE LA ALEGRÍA


Un dia de clase en la escuela, la profesora de Mario les encargó un trabajo, tenían que recaudar en un mes toda la alegría que pudieran.

Mario no sabía que era eso de recaudar alegría, y preocupado, se lo comentó a Lita la hormiguita. Ambos pensaron y pensaron...

- ¡Lo tengo gritó Lita! - que se acercó a Mario y le explicó su idea al oido y este se puso manos a la obra.

Una vez pasado el plazo, todos los recaudadores de alegría llevaron a clase sus hazañas, todas muy interesantes, pero Mario consiguió dejarlos a todos con la boca abierta.

Apareció con un gran saco y una pequeña cajita. no quiso enseñarle a nadie lo que habia en el saco, pero le dio a su profesora la cajita. Ésta la abrió y al ver lo que habia dentro sonrió, entonces Mario le hizo una fotografia instantanea y se la entregó con una pequeña nota.

- Así que de eso se trataba - dijo la profesora sorprendida señalando el saco.
- ¡Pues claro! y me ayudó mi amiga Lita - dijo Mario abriendo el gran saco.

Del saco cayeron miles de fotos de bonitas sonrisas. La profesora entonces les explicó a los niños como Mario habia iniciado una cadena de sonrisas: en la caja solo habia una foto con una bonita sonrisa y todos, al abrirla, sentia la alegria que transmitia y sonreian, casi sin querer. Mario les sacaba una foto y se la entregaba con una nota que decia que hicieran lo mismo con otras personas y le enviaran una copia de la foto. Así durante todo el mes Mario fue recibiendo montones de fotos de sonrisas de personas agradecidas porque gracias a él habian sido un poco más felices.

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